Atiende a tus clientes cuando tú no puedes, y te deja solo lo que necesita una persona.
Responde por WhatsApp y por el chat de tu sitio, agenda citas de tu agenda real, anota lo que
el cliente dijo y te avisa cuándo vale la pena que entres tú.
Si no está en la información del negocio, no lo supone: dice que lo verifica y la pregunta le llega al
equipo. Lo que le responden una vez, lo aprende.
Agenda de verdad
Ofrece horarios que existen, confirma, mueve y cancela, y recuerda la cita el día antes.
Entiende cómo hablamos
«De hoy en quince», «a la hora del almuerzo», «la que sea». Lo que no entienda se le enseña y queda
aprendido.
Un cliente, una ficha
Si escribe por el sitio y después por WhatsApp, llega sabiendo de qué hablaban y no lo deja con dos citas.
Cómo trabaja
Atiende a cualquier hora, con la información del negocio.
Anota lo que importa —qué busca, para cuándo, presupuesto— sin interrogar a nadie.
Agenda la cita y la recuerda el día antes.
Califica cada conversación con un puntaje que explica por qué sube y por qué baja.
Avisa cuando alguien pide una persona, cuando no supo algo o cuando un prospecto se pone caliente.
Cada negocio, con lo suyo aparte. Su información, sus conversaciones, su WhatsApp y su embudo: una
boutique agenda citas, una financiera resuelve solicitudes, una litografía cotiza y produce. Lo que no se
mezcla no se puede filtrar.
¿Eres cliente de aiva?
Tu tablero tiene su propia dirección y su propia clave: la que te
entregamos al montar tu negocio. Si la perdiste, escríbenos y te la reponemos.